Inteligencia Financiera

Ojo: Meses sin intereses no es igual que compras a meses

Los meses sin intereses se han vuelto una práctica común. Aunque pueden convertirse en un arma de doble filo...

Las compras a meses sin intereses se han vuelto una práctica común en nuestros días. Aunque pueden servir para mejorar la administración del gasto de los hogares; también puede ser una arma de doble filo.

Es decir, su uso indiscriminado y sin planeación financiera puede causar serios problemas financieros; tales como terminar en el buró de crédito.

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Las deudas en parcialidades (meses sin intereses)

Las “deudas” es un concepto que ha existido desde los inicios de las civilizaciones. En términos generales se le presta una cantidad de dinero al “deudor”, el cual debe regresar en cierto plazo acordado con el “acreedor” un monto superior al original (capital + pago de intereses). Esta práctica se trasladó con el tiempo a las compras de bienes y servicios.

Antes de la proliferación de las tarjetas de crédito, diversas tiendas y comercios ofrecían la opción de pagos diferidos conocidos comúnmente como “mensualidades” o “abonos”. Dichos abonos contemplaban pagos iguales en un periodo determinado con base en el precio original conocido como “de contado”.

Este método que utilizaron nuestros abuelos por décadas, les permitió tener un mejor manejo de su dinero (presupuesto). Ya que conocían con antelación cuántas veces iría el cobrador por su abono fijo.


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Por ejemplo, un televisor con precio original de 10,000 pesos que se pague en 10 abonos de $1,000 pesos se vendería bajo el formato de: “meses sin intereses” (msi). Mientras, que otras tiendas podrían agregar un monto extra por el financiamiento implícito de la compra del televisor.

Es decir, podrían cobrarte un mensualidad de $1,100 pesos con el mismo plazo de tiempo; en este caso estarías realizando una compra a “meses” (ya que cobran $100 pesos de intereses por abono).

Asimismo, existen comercios que disfrazan las compras a “meses” al utilizar 2 precios diferentes, un precio de contado y otro denominado como: “precio de lista”. Este último es superior al precio de contado. Siguiendo con el ejemplo, en un tercer establecimiento con el mismo precio de contado por el televisor ($10,000 pesos) se maneja también un precio de lista de $11,000 pesos, por este producto.

Si el consumidor optará por la segunda opción, le podrían cobrar 10 mensualidades de $1,100 pesos, y posiblemente le sugieran que está haciendo una compra a meses sin intereses (msi), pero en realidad la tienda si le carga un interés. Solo se podría considerar como msi, si los abonos se calculan con base en el precio de contado.

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Dos precios en un mismo establecimiento

La introducción masiva de las tarjetas de crédito introdujó los pagos a msi como un atractivo de éstas (en cambio te cobran una anualidad y un interés alto por moratoria). Aunque en últimas fechas es cada vez más común observar que los establecimientos manejan 2 precios; uno si el pago es por tarjeta de débito (de contado) o por tarjeta de crédito, siendo en la mayoría de los casos el segundo superior.


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En resumen, las compras a meses siempre serán más caras que a meses sin intereses. En tu próxima compra con tarjeta de crédito revisa que tipo de promoción te están ofreciendo en la tienda o comercio.

También es oportuno señalar, que diversas tarjetas de crédito te ofrecen la modalidad de fragmentar el pago dependiendo del producto comprado; sin la necesidad que el establecimiento cuente con la promoción.

Escrito por Adrián de la Cruz

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